Pensamientos Alados

Un sitio creado a fin de unir mis pensamientos "en argentino y en gallego", un lugar para enlazar mis neuronas con mis dedos, un espacio para que critiquen mis cursilerías, amen mis neuras y para caminar mis segundos perdidos en el ciberespacio...

domingo, marzo 27, 2005

"Solo Un Abrazo"

Ultimamente no sé si la gente se ha vuelto menos perceptiva a los demás o realmente es que la indiferencia reina sobre la tierra. Ya ni siquiera la persona que se supone que nos ama se interesa por lo que sentimos. No nos quedan más que papeles y algún que otro amigo considerado que se preocupe por saber que es lo que nos tiene gruñendo y dando zarpazos a diestra y siniestra, heridos como nunca, dañados como siempre. Ya ni siquiera quien dice amarnos, sabe mirar detrás de las palabras hirientes que no hacen más que dejar rastros de sangre por donde pasamos. Y aún humillándonos a más no poder, nos atrevemos a tragarnos el dolor, extender una mano buscando otra mano que la coja y nos acerque a ese otro cuerpo que nos abraza dándonos calor y refugio. Abrimos suavemente los labios y decimos: "Hoy me han matado de mil maneras diferentes, estoy muy dolido" y nos responden: "Venga, nos vemos mañana, espero que se te pase pronto".
¿En que diccionario les han enseñado lo que es la compasión? ¿Quien puede alienarse tanto como para no escuchar un grito de auxilio? ¿Cómo se le niega un abrazo, calidez y comprensión a alguien que está tan terriblemente destrozado?
Y sí, solo queda sentarse a llorar hasta que el estómago se revuelva, hasta que los espasmos de la hiperventilación nos hagan toser, nos ahoguen y nos recuerden que el cuerpo solo resiste hasta un punto. Sola, siempre sola. Da igual lo que cueste, seguramente la soledad se merece.
No importa que podamos sacudírsela un poco a alguien. No, si esa persona nos ha dejado solos una sola vez, no lo merece. Vivimos con la ley del ojo x ojo. Y así nos peleamos. Porque nadie está dispuesto a ceder un ápice que no haya cedido antes el otro.
Y a esta burda imitación de "Yo el ombligo del mundo" la llamamos amor. Y seguimos ciegos, incapaces de ver el inmenso dolor que puede hacer temblar a alguien y continuamos pensando solamente en nosotros.
Dios lo que hubiera dado por sentir tu abrazo protector y tus manos recorriendo mi pelo. Lo mucho que hubiera significado sentir que podia derrumbarme en tus brazos y llorar en paz. Y ahogarme sabiendo que me sostendrias la cabeza... y abrazarme a ti... un abrazo, solo uno necesitaba. Uno que me envolviera y no me soltara. ¿Tan dificil era? Y con eso hubiera sido tan feliz, tan inmensamente feliz. Solo sentir tu mirada posada en mi con cariño en los ojos. Solo tu sonrisa diciendome que mi dolor vale la pena o al menos, que alguien lo entiende. ¿Y sabes? Me hacía falta eso de TI. De nadie más en el mundo. Solamente tu podrias haberme consolado, solo a ti te necesitaba... era tu abrazo el que pedia a gritos, tu compasión, tu amor. Ni siquiera pedía un amor de hombre a mujer, ni siquiera eso mi niño. Me hubiera conformado con el cariño que se le puede tener a un perrito helado que se encuentra en medio de una tormenta. Hubiera soportado una mirada que se le regala a una paloma con un ala herida. Nada más que eso. Si venía de ti, me hubiera hecho un ovillito contra tu pecho para llorar. No me hubiera importado rogar, solo por ti me trago el orgullo. Si supieras como soy en realidad con los demás! Si supieras lo difícil que es quebrarme o bajarme del altar! Si supieras todo eso, verías cuanto significas para mi. Quizás al principio no entenderías como puedo ser así y ser contigo tan insignificante, tan frágil, tan insegura... Incluso para mí a veces es increíble ver como desintegro mi orgullo solo por no contradecirte... o para robarte una sonrisa... o para que me quieras un poquito más. Es doloroso verme humillar de esa manera... pero cualquier cosa vale una sola sonrisa tuya... hasta que no te tengo.
Como ahora, que no tengo nada. Solo vacío y dolor, mucho dolor. Y aún así, aquí me sigo humillando... sigo rogando esa gotita de calor... de tu calor... un abrazo, por favor.

"La Personificación de la armonía"

sábado, marzo 26, 2005

¿Como entender?

Hoy siento que el amor se me escapa entre los dedos, en alguna fisura de mi interior, en el aletear de una mariposa. Hoy no tengo consuelo, veo que nada es como deseo, que me desean pero no valgo lo que debiera, o asusto a quien no tengo que asustar.
Temo por las cosas que nunca llegan, sufro por las que tengo que pelear, intento desesperadamente buscar entre el tiempo y la distancia, un lugar para la calma, para la paz.
Sé que las cosas no tendrían que ser como son, pero mucho menos debieran ser como eran. Atrás quedó la puerta abierta, el corazón palpitante y el sueño de un cuento antes de dormir.
Atrás, dónde no lo quisiste, atrás dónde no lo peleaste. Ahora el desafío es mayor, hay más cosas que arriesgar, yo, por mi parte, arriesgo todo mi futuro para ver que me das.
Y sin embargo, el futuro no se ve, no se ve la temeridad, no veo en tus palabras, el reconocimiento de mi verdad.
Aún hoy, muy a mi pesar, el pecho me estalla por tí, hoy sigo sintiendo la flama incandescente que me quema el cerebro cuando te oigo llamarme. Y no puedo evitarlo, y me muero de miedo... Dios, ¡tengo tanto miedo!. Si tu supieras cuanto temo por mi. Me aterroriza imaginarme que jamás te olvidaré, que jamás estarás para mí. Me paraliza pensar que no te tendré ni podré disfrutar de la compañía de nadie más.
No veo la salida a este sentimiento que se lleva consigo mi alma y mi temple. Pretendo ser justa, cuando en realidad no lo soy. Lo soy conmigo y contigo, pero con nadie más.
Aún siento pena por quien me ame, porque no sabrá como puedo amar, porque todo lo que tengo y lo que soy es para ti, para tus ojos, para tu alma, que no me sabe ver.
Solo soy capaz de imaginar una vida mendigando tu presencia, rogando que luches por mí, que obtengas la certeza de que eres único, que eres todo y que todo lo que hago, lo hago por ti.
Sabes que mi alma se desvanece en tu sonrisa, que podrías matarme y yo ser felíz. Conoces mi vida, mi existencia, mi úica debilidad que es tu sentir.
No hace ni falta que te diga, que podría ser felíz solo por saberte vivir. Por saber que existes en algún lugar del mundo, que respiras, que amas, que abrazas y besas, aunque no sea a mí.
Sí, mi mayor fortuna fue encontrarte... lejos, difícil, pero estás allí. Te conozco, te escucho, te veo sonreir. Podría tocarte, casi rozarte los labios con un suspiro, pero no enrroscarte entre mis piernas y no dejarte ir.
Y dices que me amas, que yo fui quien incluyó a otra persona en nuestro porvenir. Si supieras, amor mío, que yo me olvidaría del mundo, si solo me dijeses que así te tendría aquí. ¿Cómo es que otra persona puede importarte más que yo? ¿Cómo no ser egoísta cuando se muere de amor? ¿Cómo soportas que otro me toque, que otro me ame, y no seas vos?
¿Y cuando no había nadie? ¿Cuándo solo éramos tu y yo? ¿Porqué no llegaste a mis brazos y nos evitabas todo este desastre que solo cubre baches sin otorgar ninguna solución?
¡Porqué mato el mundo a mis pies por alguien que aún no sé si alguna vez realmente me amó! Arriesgo todo, con mi absurda sinceridad. Grito a quien sea que sólo vivo por vos. Lo sabe el mundo y quien no debe saberlo, me arriesgo a que me odien por oirte decir "amor". Te brindo la seguridad que nadie tiene, y sigues sin creer, sin confiar, con terror.
Y yo sigo perdida, con estas letras, que no son más que la descarga, que la sangre que no dejo correr. Con estas palabras que manan de mi destrozadas, débiles y desgarradas. Estas palabras que no puedo gritar, las únicas que no verán la luz. Porque a nadie temo, más que a tu juicio y tu valor. Porque no me importa lo que piensen, pero nada vale si tu no me entiendes.
No es una locura esto que he empezado mi vida, es verme sola, y sola, y sola... en todo. Es ver que no valgo para ti, que quizás jamás te tenga... y seguir así, vacía yo, vacíos mis días, hundiéndome poco a poco en una ciénaga de soledad.
Y sí mi cielo, la canción miente. "Quizás la soledad sea más mala de lo que parece". Y tu con tan poco llenarías mi vida, mi alma y mi corazón. Pero si tu no llegas, sólo me queda la esperanza, y un poco menos de eso que pido. Quizás mi alma y mi corazón sigan vacíos, pero mis días no. Sin embargo, espero... espero intentando no desesperar. Aunque mis penas me griten en estas letras, aunque mi alma llore y vague por toda la red. Y sigo esperando a que tu otra canción te domine... y que siempre estés un paso detrás de mí.
"Siempre por ti"

lunes, marzo 21, 2005

"No busques el Amor Ideal."

Hoy charlando con un amigo, conseguí descubrir el porqué los seres humanos siempre queremos aquello que no tenemos, aunque lo que tengamos en nuestras manos sea mucho mejor que nuestro objeto o sujeto de deseo.
Conociendo a mi amigo, no estoy descubriendo América ni nada que se le parezca. Seguramente aquellos argumentos que me impresionaron, ya han sido concienzudamente analizados en cientos de libros por centenares de personas. No obstante, escucharlo tan sencillamente explicado no ha dejado de producirme esa sensación de alivio que nos produce sacarnos una basurilla del ojo. Sí, ya sabíamos que estaba allí jodiendo, pero no podíamos sacarla de adentro para mirarla de frente expresándole todo nuestro odio y desprecio.
El tema es tan sencillo como pensar en el amor como una pulsión de vida, de algo que se mantiene en movimiento más o menos constante, cambiante, caprichoso... y la estabilidad emocional, esa que es la que realmente nos provee de absolutamente todo lo que hemos soñado, como una pulsión de muerte, de lo estático. Amar es desear, anhelar, vivir... sentir que la sangre fluye a borbotones por las venas... tenerlo todo es ya no sentir deseos, es morir, es un circulo que se cierra y nos deja sin mas nada que buscar para nuestra vida. Instintos irracionales, como los de un niño de 2 años que ha recibido todos los juguetes que soñaba y luego hace un berrinche para que le dejen "hacer un campamento" con las sábanas de su cama.
El no muy sano consejo entonces, es: busca una relación imperfecta que pueda hacerte feliz. Y no una perfecta relación que seguramente acabará por aburrirte y te dejará vacía.
Seguramente los psicologos no estarán de acuerdo con este consejo, de hecho, ni a mi misma jamás se me ocurrió que en la contrariedad de sentimientos hallaría la coherencia emocional que mi psiquis requiere. Pero es así, los seres humanos no estamos preparados para bajar los brazos, no estamos listos para la victoria a medio campo, no podríamos reconocer la perfección de un amor porque eso significaría que lo que nos quede de vida una de las búsquedas escenciales de nuestra existencia no nos resultaría necesaria, y sería incluso ridícula.
Aún así y con todos los conocimientos racionales y los estudios del "que hacer para ser feliz" publicados a voces en libros de autoayuda, hasta los psicologos deben agarrarse de los pelos con sus hijos cuando le llenan de viruses el ordenador con el que trabajan y con su mujer, porque les ha quemado su camisa preferida o ha invitado a su madre a pasar las vacaciones en casa.
Aún me parece dificil de creer que la felicidad se encuentre en la imperfección, en la búsqueda y no en la meta, pero tengo que rendirme a las evidencias. El amor es vida, es movimiento, es emoción... es amor, es odio y locura. Es ser irracional, comportarse como un niño, es maravilloso, mágico y temperamental. El amor es esa diminuta rajadura en la copa de un postre tentador, que no consigue hacerlo menos hermoso pero si único y peligroso.

"Hada Amarilla"

sábado, marzo 19, 2005

"Vulnerable"

Hoy no quiero ser vulnerable. No quiero que mis estrellas se vean desde tu cielo porque te llenan de luz los ojos y no puedes verme.
Ayer quise mostrarte mis pesadillas y con solo echarles una ojeada huiste asustado. Mis manos te gritaron para que te detuvieras, para que reconocieras mis heridas y aún así solo has visto lo que has querido de mi.
Y mi cuerpo temblaba ante tu ira y tu corazón ofendido. Y no podía quejarme ni reclamar nada. Y silencié mil frases, y me hice un nudo en la lengua y trabé mi garganta, para que fuera la cárcel de mis palabras. Temía que me dijeras que no tengo ningún derecho sobre tí, porque es cierto, no lo tengo.
Lloré sobre mis manos por el dolor que se vaciaba de tus labios, sufrí por tu pena, y golpée las mías para que ya no me lastimaran más, adormecidas por la inconsciencia.
Y busqué ese río que resguardaba nuestros sueños, intenté recuperar aquellos momentos en que había esperanzas y no dejarlos ir.
El rocío de la mañana bañaba mi rostro de mirada perdida en las profundidades del océano que no llego a vislumbrar más allá de mi horizonte. La ligera brisa traía hasta mí el perfume que te pones cada mañana y me envolvía en tu recuerdo. Y una hoja curiosa se deslizaba a mis pies, jugando con el viento sobre el verde césped de la barranca.
En el cielo, frente a mí, el sol comenzaba a desangrar sus rayos entre las nubes, reflejando su amplio espiritu en la superficie del agua que parecía no moverse para no deformar la increíble belleza de un amanecer tan espléndido y majestuoso.
De mi mirada volaron todos los pajaros que anidaban en mi alma, y se fueron tras de ti, y mi cuerpo se vació por un instante... y fui vulnerable, y mis pesadillas se regaron por el suelo poblándolo de sombras tenebrosas que se alimentaban de todo aquello que poseía vida en mí.
Y el corazón se aplastó contra mi puño, aferrándose al puñal de mis uñas que rasgaban la palma de mis manos.
Conseguiste hacer temblar el suelo a mis pies, llenarme de un miedo asfixiante que apenas me dejaba respirar, dejaste tu marca de poder e importancia grabada en mi memoria, y me sentí vulnerable.
Pude conocer mis mas oscuros temores, el dolor de mis fantasías hechas añicos y clavándoseme por todo el pecho, vi mi mirada perderse en la nada, sin saber a dónde ir, sobre qué posarse, dónde guarescerse de tan inmensa devastación.
Y a mis oídos solo llegaba tu cristalina pena, tu decepción que me mataba poco a poco como el más letal veneno. Te ví llorar de tristeza por no verme tras mi miedo, que me tenía paralizada; y por mis palabras que te herían por hacerme sentir así.
Fuí vulnerable una vez más, los celos me pillaron por sorpresa y hundí mis dientes afilados sobre tu carne. La sangre dulce de tu cuerpo emborrachaba mi mente y mi corazón se helaba de impotencia. Rasgué tu piel y con ella llené mi boca y me dolía aún más que el saberte lejos, mirando a otra.
Prometí no volver a sentir celos, me prometí no ser vulnerable, me juré que no volverías a cogerme con la guardia baja... prometí lo que se que no podré cumplir, e inconscientemente sé, que cuando eso ocurra de nuevo, la sangre que se deslizará por mi barbilla será la mía propia, porque solo podré morderme la lengua y mirarte de lejos. Admirarte con devoción y lujuria, morderme por no llamarte, y por no despertarme... con tu nombre en la boca.
Un hada purpura
(le han cortado las alas)

"Robarte una sonrisa"

A veces parece que la vida se ensañara con nosotros. En dos meses se ha ido de mi vida una persona que amaba profundamente, se fue de mi vida y de la de los demás, se fue del mundo, ya no le veremos. Y para completarla, te pierdo a ti. Mi mejor amigo, mi alma matter, mi medio corazón... ¿Pueden acaso ser peores las cosas? Dicen que la vida aprieta pero no ahorca (en realidad es más teológica la frase, pero me resisto a usarla literalmente). Es una burda mentira, a mi la vida me ha ahorcado ya unas pocas veces, uno se muere, se le muere el alma, se le secan las lágrimas y va vegetando la vida un tiempo o siempre. Luego nos asombramos con la ilusión y la magia de un ave fénix... siendo que no hay mayores avez fénix que los seres humanos... nada más, puede morir tan profundamente como nosotros, a veces de golpe, otras veces lentamente, hasta que nada queda dentro nuestro. Las ilusiones, la alegría, el deseo, todo desaparece y no hay retorno. Y poco después volvemos a nacer... y sí, somos diferentes. Somos diferentes porque hemos renacido. Lamentablemente cuando se muere de dolor y pena... uno renace más triste, más desconfiado, menos ilusionado. Y a lo largo de nuestra existencia... ¡¡¡morimos tantas veces!!! Y yo mi niño, me he muerto de nuevo. Nunca pensé que algo pudiera separarnos, siempre he creído que la vejez nos encontraría juntos, de una u otra manera, pero cerca. Y hoy me duele tu silencio, tu enfado, me duele tu dolor. Se me caen las ganas de verme, se me pierden las horas que pasaba contigo, no encuentro la sonrisa de tus labios que tanto me conmueven... y el viento se escarcha en mis pestañas en pleno verano... y el río ha dejado de pasar cerca de casa, y los gorriones ya no se posan en el árbol que se ve desde mi ventana. Mis papeles escriben tu nombre con mi letra, esperando que se acabe la discordia, que vuelvas a mirarme... y que pueda robarte una sonrisa, de esas que me hacen renacer, como si no hubiera muerto...
Un hada del sur...

"Las palabras que no puedes leer"

Hoy no te he visto, eso no tiene mucha importancia en realidad, me conformo con acariciar tu recuerdo de vez en cuando. Pero no sabes lo difícil que resulta pasar las horas en las que charlabamos y reíamos... el vacío más tangible se cierne sobre mí y espero verte a cada segundo aparecer y decirme como siempre lo hacías "passa beibi"... pero sé que eso no ocurrirá. Y busco entre las flores aquella más hermosa para regalártela junto a mi sonrisa.
Esa sonrisa que tanto te gustaba en otras épocas. Esa sonrisa que no querías dejar de mirar.
Y se me congela el deseo, y mis lágrimas recorren el suelo, arrastrándose hasta besar tu sombra.
Ni el océano se mantiene ajeno a mis susurros silenciosos y te los lleva con la brisa marina para que rocen tu rostro. El sol se esconde tras tu voz y ya no me da calor, solo frío, un frío que quema las plantas de mis pies, que buscan con desesperación el calor de tus dedos y una tímida sonrisa amistosa, tibia, que sepa albergar mis miedos y risas.
Un eclipse entre tu presencia y la mía es lo que mas añoro. Y te pienso con todas mis fuerzas solo por verte, por leerte aunque ni siquiera tu lo sepas. Buscando las palabras para escribirte, para dibujar tu silueta con vocales, para mirarte a través de una canción.
Persigo los vestigios de tus amores, leo tus libros, aprendo de tus intereses y ya nada es mío, todo lo que me rodea es tuyo.
Mis amigas ya no entienden que quiero para mi, para ti, para todos. Ni yo misma lo sé, pero sé que tu ausencia se me clava en la espalda como millones de aguijones ponzoñosos. Sé que aunque no me leas, aunque no te lea, así nuestras figuras no se encuentren en este momento, seguirás perenne en mi pensamiento, anclado a la vera de mis ríos.
Amigo, te seguiré esperando, esperando un regreso que probablemente nunca llegue a traspasar mi mágico mundo de duendes y hadas. Pero aún así, mis frágiles alas seguirán batiéndose en tu cielo... y mis flores no dejarán de ser las que adornen tu pecho... porque estás unido a mi por mis sueños, deseos y pensamientos. Es apenas, un ínfimo y delicado hilo, que te tendrá atado a mí. Y serás felíz, todo lo felíz que puedas ser y que yo pueda desearte, porque solo en eso pienso... en que te levantes con esa sonrisa que tanto me conmueve para regalarsela al mundo, porque "a veces el mundo tambien ha de airearse".

"Caprichos"

A veces me pregunto como es que el amor parece un niño caprichoso al que se le ha caído el helado de chocolate al suelo. Esta especie de sanguijuela romántica y antojadiza nos convierte en un abrir y cerrar de ojos en seres inseguros y volubles. Un día deseamos una cosa y al día siguiente nos interrogamos cómo es posible que teniendo aquel objeto de deseo que un día racionalmente elegimos, preferimos deshojar margaritas por un sujeto que no merece siquiera la tierra que se nos adhiere a la suela del zapato.
Y sí, a todos nos sucede alguna vez, nadie está excento de amar y sufrir por amor. Aún cuando intentemos ser sensatos y elegir en pos de lo que nos resulte conveniente, no faltará la oportunidad en que un cosquilleo incómodo y oscuro nos revuelva el pecho en busca de unas mariposas que ya no se posan en las flores de nuestro jardín. Un jardín que ha dejado de ser el edén, el paraíso, para convertirse muy lentamente en un hediondo pantano lleno de barro y moscas.
En mi vida, siempre he pensado que las mujeres guapas eran las que tenían justo aquello que anhelaban... especialmente en cuestiones del cuore. Pero señoras y señores, eso no es así. He descubierto que cuánto más guapa es una mujer, más complicada se vuelve su vida. Porque tiene a sus pies más de un caballero merecedor de su atención. Y ya no tiene que valorar alguna que otra cualidad en una persona. De eso nada. Tiene diferentes especímenes con virtudes y características completamente variopintas, unas tan genuinas como las otras. ¿Y como coño se decide?
Muchos recomiendan otorgarle la oportunidad a aquella persona que no te haga daño y te ame tal y como eres...
¡Malas noticias! Aún cuando esa persona exista y la tengas delante de la nariz, seguramente "el amor", te hará llorar a mares, desgarrándote las vestiduras, por aquel cabrón que ni siquiera te mira... o que te da largas... tan largas... que temes que tus cabellos se tornen blancos como la nieve, las tetas se te caigan hasta las rodillas y la cara se convierta en una burlona máscara llena de pliegues, arrugas y surcos esperándole.
Al parecer, el amor de películas y poesías es una maravilla (en las palabras). Pero despertemos, en la realidad es una quimera. Bueno, no... es posible... pero ¿cuánto dura?. Sí, seguramente todos estamos de acuerdo en que no importa cuánto dure, hay que disfrutarlo. Pero ya no contemos con tenerlo "hasta que la muerte nos separe". Eso era para nuestras abuelas que por mucho que quisieran separarse, no podían. Hoy por hoy, se vive el momento, el segundo, el beso. Mañana veremos que se hace.
Sí, ya sé, hoy estoy pesimista. horriblemente pesimista respecto al amor. Hay días de estos en que si el amor pudiera corporizarse le echaría una soga al cuello. Y le llamaría de hijo puta para arriba. También tengo mis días buenos, pero esos ya se harán presentes... espero.
Tengo toda la sensación de que hoy rompieron mi frágil burbuja de fantasía de un hondazo, me quitaron mis preciosas alas de hada y las pisoteron contra el suelo para demostrarme que a mi edad es ridículo usar alas de mariposa en la espalda... incluso he creído oír que alguien me gritaba que los unicornios no existen y las sirenas desafinan.
En fin... hoy el amor no tocará a mi puerta... y si toca, ojalá al pasar se pille el dedo con la puerta.

"El Principio"

Bueno, es un principio. Aún siento cierto cosquilleo a la hora de escribir, eso es una buena señal. Significa que todavía me quedan tripas en algún lado. Significa que sigo viva.

Es creo, la primera vez que escribo siendo consciente de que algún día, algún viento traerá a alguna persona o ser hasta mis letras. A aquellos desprevenidos que tengan la lamentable suerte de caer justo en este sitio tengo algunas cosas para decirles:

  1. Mi más sentido pésame por haber llegado hasta aquí.
  2. Huir... mientras puedan.
  3. Si alguna vez se sienten atraídos nuevamente a este lugar, es un buen síntoma de que les hace falta un psicólogo.

Hoy, no hay nada que pueda contarles sobre mi. Apenas que he abierto este papel en blanco para mis horas muertas, para mis interminables lamentos y mis risas de intereses a largo plazo. Es solamente el principio de esto, pero la mitad de mi alma.

Nunca fuí demasiado buena para escribir, pero sí he sido una escritora compulsiva, una adicta a las palabras, una esclava de mis dedos (cuántas formas hay de entender esa ultima frase, por dios!). Así que, para aquellos que sepan apreciar el arte mediocre de un corazón vulgar y corriente, pero de una cabeza increíblemente inquieta y persistente... aquí les dejo un espacio que, mediante la magia, espero que sea compartido por much@s más.

Hada Purpura